Montaje de fotos de primer plano de Santiago Segura y su pareja, María Amaro

María Amaro, esposa de Santiago Segura, desvela la enfermedad de su marido

El actor sabe que no tiene cura y que no hay nada que hacer

Santiago Segura se ha convertido ya en todo un referente del cine español contando en su haber con una de las películas más taquilleras. Torrente le impulsó directamente a las estrellas del celuloide y desde entonces no ha dejado de trabajar.

Junto a él se encuentra María Amaro, su esposa y también maquilladora con la que forma un tándem perfecto. Además de sus dos hijas, Calma y Sirena, protagonistas en la saga de Padre no hay más que uno. Las tres mujeres de su vida que permanecen a su lado y que conocen a la perfección la afección que Segura padece desde hace años.

Santiago Segura confiesa su dolencia

Santiago Segura tiene un talento especial para hacer que sus películas triunfen, que ya quisieran para sí otros directores. Quizás sea la promoción que hace él mismo de sus trabajos con sus llamativas camisetas. Pero lo cierto es que Santiago hace años que se ganó el cariño del público.

Su papel en El día de la Bestia y más tarde en Torrente fueron lo que le catapultó a lo más alto. Un sin fin de películas avalan su trayectoria en el cine español aunque el mal que padece desde hace años le complica mucho las cosas.

Primer plano de Santiago Segura con rostro serio
Santiago Segura padece tinnitus | Europa Press

Por culpa de su afección, Segura no sabe lo que es el silencio más absoluto y así es como él mismo lo confesó hace un tiempo. En una entrevista para La Razón, explicó cómo una madrugada se despertó por culpa de unos terribles "pitidos y zumbidos".

"Me levanté, miré en la cocina y en el baño y caí en que el sonido lo tenía yo", comentó consciente de que provenían de su oído. "Llamé desesperado al otorrino que me mandó un tranquilizante y me dijo que probablemente se me quitaría", añadió.

Santiago Segura sonriente
Santiago Segura no conoce el silencio | Europa Press

Tiempo después, el especialista le confirmó el diagnóstico. Santiago padecía tinnitus, una patología que solo afecta al 8% de los españoles. Consiste en escuchar constantemente un ruido que puede ser un pitido o un zumbido sin que haya una causa que lo origine.

Es decir, las personas que padecen esta dolencia no saben lo que es el silencio, pues siempre perciben en su cabeza un sonido. Lo que complica sobremanera el día a día de aquellos que sufren esta patología que, si bien no es grave, sí muy molesta.

La mujer de Santiago Segura, su gran apoyo

Cuando el director se enteró de que su padecimiento no tenía cura sintió como si cayera al abismo. Saber que no le quedaba otra que convivir siempre con un ruido permanente fue un golpe que le constó encajar.

Por suerte contó siempre con el apoyo de su esposa, María, quien no ha dejado de apoyarle en todo. Juntos aceptaron el diagnóstico y decidieron que saldrían adelante. "El cerebro se acostumbra y acaba asumiendo el pitido", confesó Santiago en la entrevista.

Primer plano de María Amaro, la mujer de Santiago Segura, sonriendo en un photocall
María Amaro es el mayor apoyo para Santiago Segura | GTRES

No existe una causa específica de la aparición de este mal, también denominado acúfenos. Algunos especialistas la achacan a la exposición de ruidos fuertes o una situación de estrés descontrolado que haya impactado en el organismo.

En cuanto al estrés, Segura es plenamente consciente de cómo puede afectarle en su vida. De hecho, hace unos meses sufrió un accidente que por poco le costó la vida.

De manera súbita se desmayó, con tan mala fortuna que se golpeó un lado de la cabeza rompiéndose el cartílago de la oreja. "Perdí el conocimiento en el cuarto de baño y me reventé la oreja contra el suelo", relató en las redes. "Si no me maté fue de milagro, perder el conocimiento es peligrosísimo", añadió.

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Al parecer todo fue fruto del estrés mientras se encontraba rondando la tercera parte de Padre no hay más que uno. "Disfrutad de la vida, que cualquier día puede ser el último. (¡Ah, y vigilad el estrés y la tensión, son armas mortíferas!)", sentenció.