Montaje de fotos del plató de 'Sálvame' y Rocío Carrasco

Rocío Carrasco descubre que sus amigos de Sálvame no le habían contado la verdad

Rocío Carrasco descubre que podría haber sido utilizada

Rocío Carrasco ha recibido un jarro de agua fría tras descubrir las verdaderas intenciones de Sálvame. Durante meses, la hija de La Más Grande ha recibido las alabanzas y apoyos de los colaboradores y ahora, todo eso escondería un motivo.

Una razón que ha salido a la luz de boca de Federico Jiménez Losantos tras ahondar más en la trama policial que envuelve al programa vespertino.

Rocío Carrasco podría haber sido utilizada

No corren buenos tiempos para Sálvame. A las malas audiencias se les suman la denominada Operación Luna que investiga un presunto espionaje por parte de los directores de La Fábrica de la Tele.

Una trama donde, presuntamente, habrían contado con ayuda policial para obtener información privada de algunos famosos y hacerla pública creando contenido. Las últimas informaciones publicadas al respecto ponen en un aprieto a la productora y es la comidilla de los medios de comunicación.

Imagen de Rocío Carrasco llorando
Rocío Carrasco se abrió en canal en el peor momento para los directores de Sálvame |

Precisamente, Federico Jiménez Losantos analizaba esta problemática en su programa radiofónico Es la mañana de Federico junto a Isabel González, Daniel Carande y Alaska. Tal y como resumió el periodista, parte del contenido de Sálvame lo habrían "conseguido delinquiendo".

Una estrategia muy peligrosa que pone contra las cuerdas a los productores del documental de Rocío Carrasco. Y fue precisamente la hija de la chipionera la baza con la que contaron los directores para intentar salvarse de la quema.

Imagen del plató de 'Rocío: contar la verdad para seguir viva'
El testimonio de Rocío Carrasco podría haber sido una estrategia de la productora |

Según apuntaban desde esRadio, La Fábrica era conocedora desde hacía tiempo que les pisaban los talones. Fue entonces cuando decidieron apostar todo con Rocío alzándose como abanderados del feminismo con un fin muy concreto.

"Tenían un sumario policial de hace un año, sabían lo que había y hacen lo de Rocío para llevarse bien con el Gobierno", opinaba Losantos. De esta manera, el periodista señala que la ideología feminista de estos últimos meses era solo para ganarse en beneplácito del Ministerio de Igualdad.

Recordemos que tras el documental, Irene Montero entró en Sálvame para aplaudir la valentía de Rocío y agradecer la divulgación de la violencia machista. Empezaba entonces para Telecinco un movimiento feminista que dividió a la audiencia y generó un gran debate.

Rocío Carrasco no tenía ni idea: "Se rumoreaba hace mucho tiempo"

La teoría de Federico ha sido refundada por el periodista Daniel Carande que señalaba que los rumores sobre las malas artes de Sálvame ya circulaban hace tiempo. "Esto se rumoreaba de puertas para dentro desde hace muchísimo tiempo, de dos años por lo menos", explicaba.

La investigación todavía está en marcha y cada vez son más las víctimas famosas que se adhieren al sumario. Al parecer, el presunto espionaje llevaba años funcionando como moneda de cambio para obtener información confidencial y bastante delicada.

Rocío Carrasco y David Valldeperas
Rocío Carrasco y David Valldeperas, una amista que corre peligro | GTRES

Y todo ello sin que colaboradores o nuevas incorporaciones como Rocío Carrasco tuvieran la más mínima idea. La hija de La Más Grande entró por la puerta grande abanderada por una productora que escondía un delicado secreto. Unos 'padrinos televisivos' que han manchado su testimonio bajo la sombra de la sospecha y que podrían haberla utilizado para ganarse algunos favores.

Muchos coinciden en que Sálvame no necesitaba echar mano de una estrategia tan vil, ya que "tenían gente con talento suficiente para hacerlo legalmente". Además, desde Es la mañana incluso exculpan a la cadena y a algunos miembros de la productora.

"La cadena tendría que echar a lo malo, que paguen los responsables", opinaba el presentador aragonés, que señalaba a "esos directores" como los implicados. Concretamente, a David Valldeperas, gran amigo de Rocío Carrasco por el que ella accedió a contar su historia y cuya amistad queda en entredicho.