Bernardo Pantoja durante el bautizo de Ana Rivera 12/03/2016

La viuda de Bernardo Pantoja rompe el silencio y cuenta la verdad

Bernardo Pantoja tenía a su familia muy dividida

Bernardo Pantoja nunca pensó que se generaría tanto revuelo una vez que falleciera. En los últimos años de su vida estuvo acompañado por Junco, con la que compartió prácticamente dos décadas de relación. Ahora, la viuda del padre de Anabel rompe su silencio dispuesta a contar toda la verdad.

Durante todo este tiempo, la japonesa se ha mantenido con la boca cerrada. Pero si decidiera hablar de verdad posiblemente temblaran los cimientos de Cantora. Sabe muchas cosas de toda la familia y más de uno quedaría retratado.

Bernardo estuvo prácticamente solo en los últimos años. Solo su compañera sentimental permaneció a su lado. De sus hermanos apenas hubo rastro, ni en los peores momentos de su enfermedad.

Por su parte, su hija estaba muy ocupada con sus proyectos profesionales y repartía su tiempo entre Madrid y Canarias. Eso sí, siempre trató de que no le faltara de nada y había contratado a una serie de cuidadores para que velaran por su salud.

Ahora, Junco ha realizado un contundente comunicado. En él reivindica su verdadero nombre, que es Junko Takahashi, que significa "pura, auténtica y obediente". Pero esto puede ser solamente una declaración de intenciones, ya que su principal objetivo ahora es seguir el "camino de la verdad".

En sus explicaciones no ha querido ser demasiado clara, aunque todo el mundo interpreta hacia dónde dirige sus mensajes. Pretende desmentir las versiones que han ofrecido tanto Anabel como su tía Isabel.

Foto de Bernardo Pantoja y Junco, su pareja, en la calle
Bernardo Pantoja compartió los últimos años de vida con la japonesa | GTRES

No hay que olvidar que la tonadillera le impidió el paso en el hospital cuando su marido se encontraba en las últimas. De hecho, la responsabiliza de su muerte. A esto se le unen los planes de la cantante, que tiene intención de dejarla en la calle.

Bernardo Pantoja había vivido con Junco en una vivienda que sería propiedad de la madre de Kiko. Por eso, la artista ya le adelantó sus intenciones de echarla del inmueble. También le ha molestado mucho a la japonesa las amenazas de la influencer y de su madre Merchi, señala la revista Lecturas.

En un primer momento sí que procuró tenderle la mano a Anabel. Su relación era más cordial con ella que con el resto de la familia. La colaboradora incluso se habría ofrecido a ayudarla para la gestión de cualquier trámite.

Pero después de todo lo ocurrido es posible que a Junco se le haya agotado la paciencia. Le ha llegado el momento de hablar y de ofrecer su versión. Hasta la fecha era la única persona que quedaba por pronunciarse y hay muchas ganas de escucharla.

Foto de Bernardo Pantoja y Junco, su pareja, paseando por la calle
Junco está dispuesta a decirle toda la verdad a la familia de Bernardo Pantoja | Gtres

De momento ha pasado una semana desde que falleciera su pareja y ya ha empezado a moverse. Anunció que el próximo 20 de diciembre organizará una misa funeral en recuerdo de su marido en Sevilla. De momento, no ha invitado a nadie de su familia política.

Bernado Pantoja, siempre muy presente

Bernardo Pantoja nunca pensó que su entorno trataría así a la japonesa. Siempre le cuidó en todo este tiempo y trató de que no le faltara de nada.

Junco desvela en su comunicado que su postura la lleva únicamente a decir la verdad. Esto sería una demostración de que las mentiras proceden de la parte de la familia de su marido. Posiblemente busquen desacreditarla y hacer presión para que desaparezca sin dar guerra.

Después de todo lo ocurrido, hay la sospecha de que Anabel pudo engañarla. Le habría prometido ayudarla a preparar los papeles de viudedad, pero en realidad esa no sería su intención.

Bernardo Pantoja fue "una persona especial, no solo para mí, sino para el resto de personas. Nunca ha tenido maldad pese a que hay personas que pueden pensar lo contrario", señaló la viuda. Advierte que "tengo derecho legítimo a expresarme con claridad y no tengo por qué mentir sobre nada".